Lo que incluyo y excluyo de mi dieta

Hola!! Que tal estáis??

Yo muy bien! Muy contenta, mi segundo libro “Yo sí que cocino” me está dando muuuuuuchas alegrías!! Muchísimas gracias a todos y todas !!

En las presentaciones del libro me lo paso muy bien con todos vosotros y agradezco mucho la confianza que me brindáis, siempre acabamos con debates muy interesantes. Os preocupa mucho lo que debemos incluir en nuestra dieta, cada día nos preocupamos más por lo que comemos pero también es muy importante prestar atención a lo que no debemos comer a diario porque en el organismo nada sucede aisladamente los nutrientes de los alimentos trabajan en sinergia, el organismo funciona como un todo interconectado.

Por ejemplo, ahora está muy de moda tomar suplementos de omega 3, algo con lo que estoy de acuerdo si no comemos suficiente cantidad de pescado azul, que sería unas tres o cuatro veces a la semana. Hay que tomarlo de una forma u otra ya que es una sustancia esencial que el organismo no sabe fabricarla por eso debemos consumirla. El omega 3 hace muchíiiismas cosas en el organismo, por ejemplo, nos ayuda a estimular el equilibrio emocional y el ánimo positivo, hay estudios que certifican que las personas que tienen niveles bajos de omega 3 son tendentes al trastorno de déficit de atención o depresión entre otras. Pero para que haga sus funciones de una manera adecuada (y por otro lado no tire a al basura el dinero que me cuesta)  yo siempre tengo en cuenta algo muy importante y es que mis ácidos grasos omega 3 no me harán el efecto deseado si consumo demasiada cantidad de grasas saturadas o grasas trans. Los primeros  no funcionan de igual manera porque los segundos los destruyen y esto daña las células.

Por tanto yo incluyo en mi dieta grasa omega 3 pero intento disminuir (totalmente a ser posible ) las grasas trans o parcialmente hidrogenadas. Son grasas artificiales (bueno en la naturaleza se encuentran en la leche pero en cantidades ínfimas). La gran mayoría de las que consumo son las que han alterado químicamente en el laboratorio añadiéndole hidrógeno. Esto se hace para que sean sólidas a temperatura ambiente. Por ejemplo: la mantequilla es sólida a temperatura ambiente porque tiene grasa saturada. Para que la margarina de maíz se pueda vender en bloque hay que solidificarla porque la grasa del maíz es líquida y nunca se formaría ese bloque, y ese bloque se consigue añadiéndole hidrógeno. Éste cambia la dirección de los enlaces y éste cambio es uno de los máximos responsables en la formación de radicales libres. Pasa de cis, que es lo que tiene que ser, a trans lo que no tiene que ser, porque mi organismo así no sabe que es. Estas grasas trans no sólo la encuentro en la margarina, sino también en los productos de bollería o comida preparada, en las patatas fritas de bolsa o las galletas. Las grasas trans ademas de solidificarse ayudan a que el alimentos dure más tiempo, a mejorar su textura , olor..

Yo como grasa, pero grasa de la buena. Como la del aceite de oliva, el aguacate o los frutos secos que tiene grasa monoinsaturada.

De las grasas saturadas hay que controlar la cantidad porque ayudan al endurecimiento de las arterias y a la formación de placas, se encuentran en las carnes rojas o los productos lácteos como la mantequilla, los helados o la leche entera.

Otra de las cosas de las que mis amigos abusan demasiado es de los refrescos carbonatados, no me gustan. Ni los light o sin azúcar  porque acidifican mucho mi organismo debido al ácido carbónico o ácido fosfrórico que llevan.

Si mi organismo en el proceso digestivo genera muchos ácidos tiene que regularlos con alcalinos y éstos están en los huesos. Mis huesos (sobre todo pasando de los 40) son muy importantes para mí, al igual que mis dientes o mi pelo.

Algo parecido ocurre si consumimos demasiada proteína animal. Necesitamos consumir proteínas todos los días pero no sólo la carne o los productos de origen animal las contienen. Los alimentos de origen vegetal también tienen proteínas, y aunque acidifican, no me generan tantos residuos y no hay que olvidar que el organismo no utiliza proteínas tal cual, sino que que utiliza los aminoácidos que componen las proteínas. Las proteínas las componen los aminoácidos, nueve de ellos el organismo no los sabe fabricar, pero que además de en la carne también se encuentran en alimentos vegetales como las legumbres, las hortalizas, frutos secos. Lo que hago para consumir todos los aminoacidos es variar de alimentos. Es el hígado quien los almacena y los va liberando conforme los necesito. Por lo tanto si consumimos variedad y cantidad de vegetales nos aseguramos nuestro aporte protéico diario.

También para alcalinizar mi organismo incluyo más alimentos crudos o ligeramente cocidos para que no pierdan nutrientes y enzimas. Uso poco los fritos y si los consumo, siempre en casa.

Que comáis mucho y bien!!!

 

Yo no corro en ayunas, ¿y tú?

Hola!!!

Qué tal estáis?? Espero que muy bien!!

Yo también, aunque últimamente voy a la carrera a todas partes pero no me importa, estoy muy contenta. No cambiaría nada de lo que me está pasando por nada del mundo, bueno sí, una cosa… me encantaría tener más tiempo para hacer deporte… Echo mucho de menos mis sesiones maratonianas que antes me pegaba en el gimnasio… me lo pasaba tan bien!!!!!

Sí que es verdad que, para mi gusto, los gimnasios ahora no son lo que eran, es verdad que tiene más máquinas y están muy bien montados pero las clases colectivas ya no se estilan tanto…. Me da mucha rabia porque yo soy de aeróbic o step de toda la vida... En fin!! Supongo que “esta nostalgia” se debe a la edad que ya voy teniendo ( snif ) …

Ahora lo que se lleva es correr. A mí me encanta también. Antes corría todos los días pero ya no y nunca en ayunas, cosa que ahora está muy de moda. Lo hice, por eso sé que no me gusta, y una de las razones es porque, aunque es verdad que hace que quememos grasa en menos tiempo que si desayunos, si prolongamos demasiado tiempo ese ayuno sumado al esfuerzo que supone correr al final esa quema de grasas puede volverse en nuestra contra.  Por eso pienso que correr en ayunas puede ser bueno o todo lo contrario. Esto es así por varios motivos, pero dos que a mí me han convencido para no hacerlo a diario son los siguientes:

El primero porque si estamos más de 40 minutos en ayunas el cuerpo para poder adaptarse a ese ayuno tiene que tirar de hormonas del estrés, eso a la larga nos descompensa porque es demasiado esfuerzo, y este puede generar un envejecimiento acelerado. No hay que olvidar que lleva unas ocho horas sin comer. El esfuerzo crónico perturba el metabolismo.

Y segundo porque tendremos más tentación de picar durante el día o llegar a la cena y cenar demasiado. Sucede  por el efecto rebote que produce haber pasado hambre.

Por tanto, si salimos a hacer ejercicio en ayunas lo mejor es hacerlo de una forma moderada, como andar y siempre hidratándonos. Otra de las cosas que muchas veces se olvidan es hacer ejercicios de estiramientos. Es algo que todos sabemos pero pocos practicamos a conciencia.

patricia

Los ejercicios de estiramientos ayudan a mantenerla elasticidad de los músculos, ayudan a oxigenarlos, a evitar la pérdida de fuerza en los tendones y capacidad de hidratación o lubricación en las articulaciones. Todo esto por que favorecen la llegada de sangre y oxígeno a todas las partes del cuerpo. Este tipo de ejercicios también ayudan a evitar contracturas posturales, a aumentar el rendimiento deportivo porque previene el endurecimiento muscular. “Cuando una planta nace, es blanda y tierna. Cuando muere se vuelve rígida y dura”. Lo blando y flexible son compañeros de la vida.

Tanto para las persona que hacen deporte como para las que no, cuidarse los pies es muy importante, masajearlos unos cinco minutos al día nos ayudará a descansar mejor, ya que los pies están conectados con todo el cuerpo, incluso el cerebro, a través de canales energéticos.  Una buena manera de hacerlo es poner en una bolsa guisantes  (por ejemplo) y caminar con ellos. Esto nos ayudará a activar la circulación además de fortalecer su musculatura. También los pediluvios o baños de sal nos ayudan a relajarnos y desintoxicar el cuerpo. Antes de acostarnos podemos sumergir los pies en un barreño con agua caliente y sal durante diez quince minutos. Después los secamos muy bien y por último los masajeamos e hidratamos con aceite de almendras,  de oliva o aguacate.

La sal ayuda a desintoxicarnos pero si lo que queremos es relajarnos podemos poner una gotas de hamamelis y otras de lavanda y si los queremos tonificar unas gotas de aceite esencial de romero. Darse baños completos es una de las mejores cosas que podemos hacer para relajarnos. Vivimos de una manera acelerada así que dedicar una hora a la semana a darnos un baño nos proporcionará tranquilidad emocional.