EL OTOÑO YA ESTÁ QUIIIII

Ay el otoño… Personalmente es una estación que me encanta.

Para mi el año empieza en Septiembre, no el 31 de Diciembre. Bueno, y no sólo para mi, sino también para mucha gente. Quizás sea porque el cuerpo entero se “rehace”, aunque si lo piensas bien, también pasa en la Naturaleza, muchos  árboles, por ejemplo,  pierden las hojas, las flores;  los animales están más tiempo en sus madrigueras, incluso algunos tan grandes como los osos hibernan meses. Es por eso que, desde mi punto de vista, en esta época del año hay que cuidarse mucho, pero no precisamente de una manera detox. Si no todo lo contrario.

Es decir, hay que limpiar pero limpiar no manchando. Con esto que quiero decir?

Pues que hay que comer, pero bien, para que nuestras “hojas y flores” cuando salgan de nuevo estén llenas de vida y color. Si nosotros ahora comemos a base de ensaladas, platos fríos, especialmente por la noche, helados, refrescos, etc, perdemos el calor interno que el cuerpo necesita para nutrirse y rehacerse. Por otro lado,  así como en primavera hay que hacer mucho deporte, tomar mucho batido verde, comer menos calorías de las que ingerimos  en el invierno y “abusar” de las ensaladas por ejemplo, en otoño es mejor seguir otro tipo de pautas totalmente distintas.

En primavera ese tipo de dieta nos viene muy bien para que el hígado se depure mejor de todo lo que ha comido en invierno, especialmente en  las Navidades o en Semana Santa, pero el otoño quiere platos un poco más consistentes y calientes. Es verdad que que con el tiempo que está haciendo en Madrid, dónde vivo, tampoco apetecen demasiado porque sigue haciendo mucho calor, pero yo ya he empezado a cenar platos templados, por ejemplo una ensalada pero con verduras al wok o al vapor en lugar de crudas, la fruta la dejo para la mañana y no tomo tantos yogures y menos por la noche. Prefiero terminar mis cenas con una infusión o sopa miso.

Si hablamos del deporte lo mismo, es mejor hacer menos ejercicio o ejercicio de menor intensidad, y hacer también más ejercicios ejercicios de respiración. Sudar es igual de importante por eso las saunas, el baño turco etc , es muy bueno. Si no puedes ir, también puedes hacerte el spa en casa metiéndote en la bañera calentita con 2 kilos de sal, esto ayudará a que elimines toxinas por la piel, quitándole trabajo al hígado o al riñón. Otra cosa que puedes hacer es pasarte un guante de crin a diario, en ayunas y en seco. Esto retira tus células muertas y tonifica y despierta tanto tu sistema linfático como sanguíneo.

Así como en primavera todo el mundo habla del hígado, el otoño es la estación  del pulmón.  Asociados al pulmón están el intestino grueso o la piel. Según la Medicina China los tres órganos están asociados al elemento Metal.  El elemento metal está relacionado con la respiración, pero no solo la de los pulmones, si no de todas las células del organismo por eso es tan importante la respiración “consciente”, es también una manera de tonificarnos porque el otoño es “introspección” o atención interior.

Es normal sentir cansancio, o apatía en esta transición,… es  lo que tiene pasar del sol y calor a  la luz un poco más tenue. El cuerpo necesita adaptarse.

Por eso , si no queremos retener líquidos y que esos kilos del verano se queden hasta el año que viene tenemos que hacer una buena transición.

Los problemas pulmonares y cutáneos suelen estar muy relacionados, de hecho a la piel se le conoce como el 3er  pulmón y, al igual que el intestino grueso es un órgano importante de eliminación.

Podemos tonificar el pulmón con:

  • El sabor PICANTE es el que lo tonifica. Pero siempre, en cantidades moderadas. Ya que un exceso los debilita, porque los sobreestimula.  Tiene sabor picante el clavo, la menta, la mejorana, el jengibre, la canela o el curry.

 

  • Los alimentos  de color BLANCO como el puerro, el ajo, la cebolla, la escalonia,  la pera, la patata pequeña, el arroz, los huevos a ser posible ecológicos, el nabo, la coliflor, el hinojo, los espárragos las almendras, el pescado blanco, la sepia, el calamar o la manzana.

Pero también las crucíferas en general como el brocoli, las coles de bruselas. También las castañas, las lentejas, la ternera o el pavo.

También favorecen al pulmón las alcaparras ( no en exceso ), el comino, el anís, el pepino, el rábano o el berro, el mijo, la zanahoria o la miel.

  • Respecto a las cocciones es mejor ir alejándonos de las ensaladas y optar por cocciones un poco más largas en cazuela “de toda la vida”.

 

  • Es mejor evitar los fríos como los helados,

Que comáis mucho y bien!!

Os quiero.

YO SI QUE COMO ACEITE DE COCO

Hola preciosuras!!!! Como estáis?? Espero que muy bien! O por lo menos no muy mal… No se a vosotros pero a mi esta vuelta a la rutina me está costando más que nunca!! Ayyy, es que me lo he pasado tan bien este verano!!!

Estos días me habéis hecho muchas por instagran es sobre el aceite de coco. Lo entiendo perfectamente porque se ha armado un revuelo!!

Ahora parece ser que  es   lo “pior de lo pior“. De hecho este verano mi amigo Juanjo, mientras estábamos cenando en un restaurante de Sagres,  me enseñó un artículo que decía que  era lo peor y quería saber qué opinaba yo. Pues le dije lo que os voy a contar a vosotros.

Creo que todo el revuelo empezó porque Karim Michels, directora del Instituto para la Prevención y Epidemiología de Tumores de la Universidad de Friburgo y profesora de la Escuela de Salud Pública TH Chan de la Universidad de Harvard, dijera en una conferencia que el aceite de coco “es uno de los peores alimentos que se pueden ingerir“. Para que os hagáis una idea de lo poco que le gusta dijo también que es “puro veneno” por la gran cantidad de grasas saturadas que contiene.

Claro, y después del currículum de esta señora (el que conocemos porque seguro es más extenso) yo le haría caso.

Como ella recordó en esa conferencia las grasas saturadas son muy problemáticas porque pueden llegar a obstruir nuestras arterias, aumentar el riesgo de padecer enfermedades coronarias y, como no, elevar el colesterol.

El artículo en general se centraba en esta parte del aceite del aceite de coco, las grasas saturadas.  Yo a Juanjo le dije que estaba de acuerdo! Claro! las grasas saturadas si se consumen en exceso pueden causar verdaderos estragos en nuestra salud, porque entre ellas y los radicales libres  forman un coctail molotov con el que mejor no encontrarse muy en serio.

Y fue entonces cuando mi amigo Juanjo me dice,  y tú, lo comes?? Mi respuesta es SI.

Y os voy a decir por qué.

El aceite de coco, además de los ácidos grasos saturados tiene otras cualidades muy interesantes, de las que se quiso asegurar recientemente el Dr Michael Mosley. Hizo una investigación para la BBC y encontró lo que ya se sabía. Es decir, corroboró su cualidades. El estudio  se hizo con el aceite de oliva, la mantequila y el aceite de coco.  A la conclusión que se llegó es que : el que más aumentaba el HDL era el aceite de coco. El HDL es, por así decirlo, el “colesterol bueno”.  Este aumento quizás se debe a que algunos de sus ácidos grasos son  el ácido láurico o el ácido mirístico que actúan sobre los lípidos (grasas) en sangre y, ayudan a balancear la proporción de HDL Y LDL.

También tiene ácido caprílico que tiene acción sobre la flora intestinal, ayuda a que funcione mejor y no se desequilibre tan fácilemente y esto, es algo muy importante porque hará que el intestino o hígado también funcionen mejor, además de que proteger a la tiroides.

Además el aceite de coco tiene ácidos grasos de cadena media  que en sí mismos constituyen una fuente inmediata de energía, es decir, que se utiliza antes de pasar por el michelín por así decirlo.  Generan además, cuerpos cetónicos que ayudan a que el cerebro también esté a gusto.

Por otro lado a la hora de cocinar es capaz de soportar mejor, a diferencia del girasol,  las altas temperaturas. Esto evita que no se desnaturalize o “estropee” tan fácilmente como éste que en seguida se forma al calentarlo ácidos grasos trans, que esos sí que los tenemos que mantener lejos de nosotros.

Por tanto yo digo SI al aceite de coco, pero como en todo, no se debe abusar y sobre todo hay que tener en cuanta la dieta en general y no sustituirlo por el de oliva. Ambos son importantes .

También tengo que decir que si yo fuese la Dr.Karim y mi vida profesional transcurriera entre tumores quizás yo diría lo mismo.

El ejemplo del aceite de coco nos sirve para aprender a valorar los alimentos por algo más que la cantidad de las grasas, proteínas o hidratos que tienen. Si ponemos el ejemplo inverso, sería como afirmar que un alimento light no engorda o un refresco 0% de azúcar , no lleva azúcar.

 

 

 

 

LA VUELTA DE LAS VACACIONES

Hola!!! Empieza mi mes favorito del año: Septiembre!!!

Para mi el año empieza en septiembre. Es la época en la que me planteo lo que  quiero hacer a lo largo del año, además su temperatura me encanta.

También se ha dado la casualidad que comienzo una nueva etapa con mi blog, estoy muy muy contenta. Muchas gracias porque si estoy aquí es por ti.

Sólo llevamos 3 días de este mes, y ya tengo un montón de mensajes en los que me preguntáis que podéis hacer para bajar esos kilos de más que habéis cogido durante el verano. Pues lo primero que tengo que decir es que no cunda el pánico! Es normal que en verano engordemos un poco, primero porque no tenemos tanto estrés, segundo porque al haber más horas del día también solemos hacer más comidas que si desayuno, que si luego un picoteo a media mañana en el chiringuito, luego el aperitivo, la comida, el heladito de postre, otro a media tarde, además de la merienda y las cenas que suelen ser tarde. Además solemos beber más refrescos que si algo los caracteriza es el azúcar que tienen y si, aunque sean ligth, por no hablar del alcohol.. Así que la mayoría cogemos un poco de peso, aunque nos intentemos cuidar como es mi caso, pero recuerda que para adelgazar hay que comer.

Por eso lo que  yo recomiendo es que antes de ponernos a “dieta”  volvamos a los hábitos saludables.  Cuales son?? En general seguir un horario estricto de comidas, hacer un poco de ejercicio y dormir lo suficiente.

Para mi lo ideal es hacer 3 comidas como máximo. Un buen desayuno, una comida ligera y la cena. Y si la comida ha sido copiosa una cena ligera.

La cena es importante no hacerla muy tarde o, por lo menos, 2 ó 3 horas ( como mínimo)  antes de irte a dormir. Pero vamos por partes. Empezamos por el desayuno.

Nada más levantarme lo primero que hago es coger mi guante de crin. Es muy bueno pasarse un guante de crin en ayunas. Estimula el sistema linfático y sanguíneo y retira las células muertas. Ayuda a despertar mi organismo. Después bebo. Hidrátate.

Puedes ponerle limón natural. Si eres de las personas que le duelen los dientes luego, es mejor que no lo hagas en ayunas. Lo mismo ocurre si eras de los que tienen “el metabolismo lento”. Para vosotros es mejor tomarlo a media mañana o media tarde. Puedes optar por agua templada o “del tiempo”, pero nunca fría o hacerte una infusión con plantas como la  gayuba, el abedul, estigmas de maíz o vara de oro. A mi me gustan las que venden a granel en los herbolarios más que las que venden en bolsitas. Las guardas en lugar seco y a oscuras y si son ecológicas, mejor.  Yo, dependiendo de lo que más me apetezca ese día, opto por una de las tres opciones.

Después desayuna lo que te gusta. Pero por favor que sea “hecho en casa”.  Puede ser una tostada con aguacate, unos huevos revueltos o unos copos o tortitas de avena, de teff o trigo sarraceno, por poner un ejemplo.

A media mañana agua o infusión o fruta.

Si tomo fruta opto por los frutos rojos, manzana, pera o alguna que quede de esta temporada como las nectarinas o ciruelas.

En la comida empiezo siempre por una ensalada pequeña con pocos ingredientes, por ejemplo:  unos brotes, cebolla roja, aguacate, y aceitunas. Luego lo que me apetezca. Aquí lo que recomiendo es comer solo un tipo de proteína y un tipo de hidratos. Por ejemplo, arroz con huevos. Pero no arroz con huevos y salchicha o filete con huevos y ensalada. Mejor filete o huevos. Si te quedas con hambre, repite plato.  Yo como no como carne opto por la pasta como los espaguetis de trigo sarraceno o el arroz con verduras.

Con los hidratos lo mismo, come uno por comida. Pasta con verduras. No pasta con un poco de pan y verduras. También puedes poner leche de coco y curry, que está muy bueno.  A veces opto por ensaladas de legumbres como las azukis o las lentejas que me encantan.

La merienda lo mismo que a media mañana, pero sin la fruta. O sea, hidrátate, Yo lo que suelo hacer es tomarme una “infusion” de achicoria con leche vegetal. La achicoria es, por así decirlo,  el sustituto del café pero sin cafeína, sin ningún tipo de excitante.

Para la cena me gustan mucho los huevos escalfados o en tortilla francesa, el arroz basmati con verduras. Si comes pescado también es muy buena opción. Recuerda que los azules para que no pierdan su omega 3 no deberían cocinarse a altas temperaturas así que lo mejor es al vapor o en la sartén tapado a temperatura media. Mis favoritos son las sardinas, la caballa, los boquerones o la melva. El salmón sólo si es salvaje y de pesca sostenible. También es muy buena opción los mejillones, berberechos sepia o calamar. Me gusta mucho también cenar verduras con tostada de aguacate con un poco de queso, en mi caso, como no puedo tomar lácteos,  queso de coco o hummus. Pero si puedes comer queso, adelante.

Yo no distingo tanto las comidas de medio día o cena. Creo que se pueden cenar hidratos porque ayudan a dormir mejor y comer proteínas porque su digestión no hace que tengamos bajones de azúcar tan fácilmente por la tarde, Así que organízate para disfrutar tus comidas sin tener remordimientos.

Asi que recuerda, esta semana :

  • Horario estricto para las comidas.
  • Hacer un  ejercicio ( no en exceso).
  • Dormir lo suficiente.

Que comas mucho y bien!!!