Skip to content

Mi historia

Mi relación con la nutrición no ha sido por afición sino por… obligación!!!

Ay, que féliz era cuándo de adolescente podía comer de todo lo que quería y no engordaba y me encontraba bien. Pero, fue cumplir los 19/20 años y la comida me empezó a sentar mal : me hinchaba mucho, tenía cambios de humor y engordaba con mucha facilidad, pero, me ˝machacaba en el gimnasio y listo˝.

Y si, hacía su efecto… Adelgazar, adelgazaba pero …me seguía sintiendo hinchada y mi estómago me daba cada vez más a menudo señales de que algo pasaba.Me di cuenta de eso cuando hacia el programa “EL Gran Juego de la Oca “en Antena 3.

En esa época me hinchaba como un globo dependiendo de lo que comía (ahora veo fotos y flipo de como estaba). Pero la alarma saltó,años después,cuando estaba haciendo el programa Mamma Mía en Telemadrid . Un día, después de terminar el programa me comí una pera y una “cracker” de herbolario. En cuestión de segundos mi cuerpo se empezó a hinchar de una forma exagerada(no puedo explicar con palabras como se me puso el cuerpo, horrible) y me desmayé… No una vez, varias.. Los momentos en los que me venía la conciencia notaba como mi tabique nasal iba desapareciendo, que casi no podía abrir los ojos, que mi traquea se cerraba y no podía respirar y que la piel de todo mi cuerpo se me ponía muy muy gruesa y llena de ronchas… Sentí pánico… Un miedo indescriptible… De verdad, aunque no lo creas, veía que me moría… A duras penas conseguí salir de mi casa (hasta el portal perdí la consciencia varias veces) pero arrastrandome conseguí llegar a la calle y me volví a demayar en la acera. De repente noto que alguien me tapa, abro los ojos y ahí estaba él, Antonio Lujän, un taxista que me llevó al hospital y al que nunca, nunca,nunca olvidaré por cómo se portó conmigo porque me salvó la vida (no es exageración, es la realidad). Me metió en su taxi en brazos y ya no me acuerdo de más. Recuperé la consciencia tumbada en una camilla en el hospital, pero no podía hablar. Oía a los médicos de Puerta de Hierro hablar sobre mí, pero yo no podía decir nada. Recuerdo perfectamente el miedo que sentía. Estaba aterrada porque veía que era el final porque no sabían que hacer conmigo. Exactamente no sabían que me pasaba, sólo que estaba desfigurada y muy grave, yo recuerdo el dolor tan espantoso que sentía por dentro… Sólo quería que me abrieran de arriba a abajo y me sacaran lo que me estaba matando por dentró. Al final escuché lo que me pasaba : Anaflaxia severa. Había sufrido como un “envenamiemto” que me estaba produciendo un fallo multiorgánico. Todo por una “cracker”…

En fin… que como podéis ver sobreviví.

Me hicieron muchas pruebas y me daban intolerancias alimenticias a muuchas cosas y alergias a : ácaros del polvo, ácaros de la comida y nueces.
Mi alergólogo me dijo que era mejor que no comiera comida preparada y que estuviera pendiente de las reacciones de mi cuerpo cuando comiera poque no sabían si me podía pasar otra vez.. Desde entonces, fui consciente de la importancia que tenía todo lo que pudiera comer y me volví una experta en etiquetas, alimentos, bebidas… Todo lo tengo que revisar antes de comerlo. Por eso, decidí, tomarme en serio el tema y empecé a estudiar como se comportan los alientos una vez están dentro de nuestro organismo. Empecé estudiando Naturopatía y luego hice cursos todos relacionados con la Nutrición.

Ahora sigo con mis intolerancias, pero eso si, mi lengua es mi fiel consejera, ella es la que me da señales (es automático, en cuanto algo me va a dar reacción, noto como se hincha) , pero puedo comer muchísimo más que antes porque conozco muy bien a MI organismo. Con mi experiencia, lo que he aprendido, es que ningún organismo es igual por eso, ninguna dieta es buena para todos, aunque si hay directrices generales que se pueden aplicar a todas las personas, pero cada persona por dentro, es un mundo.Y son más fáciles de llevar a cabo de lo que os imagiánis. Todo es cuestión de voluntad y de ser consciente de que debajo de nuestra piel hay un montón de órganos que trabajan para que nosotros seamos felices, disfrutemos de nuestra familia, de nuestros amigos,de nuestro trabajo, nos emocionemos con una peli, nos enamoremos,tengamos un buen estado físico,tengamos la piel y el pelo bonito,durmamos a pierna suelta….pero también necesitan que las cuidemos…que les hagamos caso.. cómo ? Yo os voy a ir contando como lo hago yo, y a lo mejor así empiezas a querer hacerlo tú también. Porque aunque, no te lo creas, comer es de las cosas más importantes que se hacen en esta vida.

 

Un beso enorme.

Patricia Pérez